Vínculo terapéutico: qué esperar de un proceso de psicoterapia
En el momento de escoger un psicólogo, desde mi punto de vista, es importante prestar atención al vínculo que sentimos con el profesional y a nuestra disposición para compartir temas personales. Sentirnos cómodos, escuchados y en confianza es un aspecto importante a la hora de iniciar un proceso de psicoterapia.
¿Qué es el vínculo terapéutico?

El vínculo terapéutico, también llamado alianza terapéutica, fue conceptualizado por Bordin en 1979 como una relación de colaboración mutua entre terapeuta y paciente, basada en tres componentes: el acuerdo sobre los objetivos terapéuticos, el acuerdo sobre las tareas del tratamiento y la calidad emocional del vínculo.
En un proceso de psicoterapia, los temas personales que se comparten se exploran desde diferentes dimensiones: cognitiva (qué pienso), conductual (qué hago), afectiva (qué me emociona) y física (qué noto).
Actualmente, entendemos la psicoterapia como un proceso que, partiendo de manifestaciones psíquicas o físicas del sufrimiento humano, busca promover cambios en el comportamiento, la adaptación al entorno, la salud física y psíquica, la integridad de la identidad psicológica y el bienestar biopsicosocial.
Este trabajo puede adaptarse a diferentes edades y formatos, tanto individuales como grupales, incluyendo la psicoterapia de pareja y familiar.
La importancia de la alianza terapéutica
Distintos investigadores han estudiado los factores comunes que intervienen en los procesos psicoterapéuticos y su relación con los resultados del tratamiento.
Orlinsky, Grawe y Parks (1994) destacaron la relevancia de la alianza terapéutica en los resultados de la psicoterapia. Un buen vínculo entre paciente y profesional puede favorecer el trabajo conjunto y la disminución del malestar que a menudo motiva el inicio de un proceso.
Como psicóloga joven, a menudo me he encontrado con que la edad del profesional puede suponer una barrera para algunos pacientes. Aun así, considero especialmente importante valorar la relación que se establece con el psicólogo, la confianza que genera y la posibilidad de construir un espacio de trabajo compartido.
¿Como se estructura un proceso de psicoterapia?
Desde mi punto de vista, un proceso psicoterapéutico tiene tres momentos clave.
1. La búsqueda de un professional y la primera sesión

Antes de iniciar un proceso de psicoterapia intervienen diferentes factores externos, como la ubicación de la consulta, el clima, los compromisos sociales o la conciliación laboral y familiar.
También intervienen factores internos, como la motivación, la demanda personal o el interés del entorno familiar y social.
Uno de los factores internos más decisivos es haber superado previamente determinados obstáculos personales. Esta preparación es la que a menudo determina el inicio de un proceso psicoterapéutico o la decisión de posponerlo. La dificultad para aceptar la necesidad de ayuda y buscar un psicólogo puede estar relacionada con aspectos de género, culturales o con experiencias previas.
En una primera sesión, el paciente expone libremente su demanda. Esto puede resultar liberador, ya que, mientras el psicólogo sostiene y acompaña, la persona puede aliviar la tensión acumulada y reducir las emociones desagradables que la acompañan.
El psicólogo recoge la demanda y la información relacionada: sintomatología, estrategias de afrontamiento, aspectos familiares, situación laboral, adaptación, motivaciones, actitudes y factores socioculturales, entre otros.
Posteriormente, devuelve la información recogida al paciente, que también tiene la oportunidad de valorar las actitudes, la formación y el vínculo que percibe con el profesional. Finalmente, se atienden las dudas que puedan surgir.
2. La planificación i el desarrollo del tratamiento

A partir de aquí, se planifica el tratamiento y se aplican las técnicas pertinentes según los objetivos y el esquema de trabajo que se hayan acordado.
A medida que avanza el proceso, se realizan evaluaciones para observar su evolución y valorar los cambios que se producen.
3. La evaluación del proceso terapéutico
La evaluación del tratamiento se realiza de manera conjunta con el paciente.
Se tienen en cuenta tanto los aspectos que aparecieron durante la primera sesión como aquellos que se han observado a lo largo del proceso.
A partir de esta valoración, se puede acordar la finalización del tratamiento o el establecimiento de nuevos objetivos, si procede.
La importancia de las primeras sesiones

En conclusión, existen diferentes elementos que pueden ser decisivos a la hora de iniciar un proceso psicoterapéutico. Quiero hacer especial hincapié en la etapa previa a la elección de un psicólogo y en las primeras sesiones, momentos en los que empieza a construirse el vínculo terapéutico.
Entiendo la psicoterapia como un proceso de exploración y transformación que puede beneficiar a personas en diferentes momentos vitales, siempre que se den las condiciones adecuadas y exista un acuerdo claro sobre los objetivos y las tareas.
Si estás valorando iniciar un proceso personal, ya conoces algunos de los aspectos esenciales para empezar. Desde Pelegrina Psicologia estoy a tu disposición para resolver cualquier duda sobre el proceso y las primeras sesiones.

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